Historia de las tortugas
Las tortugas no se parecen a ningún otro animal. Se
las clasifica entre los reptiles, pero lo cierto es que no se parecen a ningún
otro reptil. Las tortugas son tortugas. Sin duda, la característica que a nadie
pasa desapercibida es su caparazón. El caparazón de las tortugas está formado
por dos partes, una dorsal o espaldar y otra ventral, llamada peto o plastrón.
Aunque en los dibujos animados hemos visto con frecuencia cómo las tortugas
salen de su caparazón como si fuera una armadura de quita y pon, la realidad es
bien distinta, y tanto las costillas como la columna vertebral se encuentran
fusionadas con el caparazón.
¿Cómo adquirieron las tortugas su caparazón? Hay dos teorías principales. Una sostiene que esta protección se desarrolló en los antepasados de las tortugas a partir de placas dérmicas osificadas que terminaron fusionándose con el esqueleto interno. Algunos fósiles de tortugas muy primitivas datados del Triásico, como Chinlechelys, parecen presentar este tipo de osificaciones dérmicas, lo que apoyaría esta hipótesis del origen dual del caparazón (esqueleto + placas dérmicas).
Sin embargo, en el año 2008 se encontró en el suroeste de China un fósil datado de hace 220 millones de años de lo que parece ser algún tipo de pre-tortuga. Los científicos lo bautizaron Odontochelys semitestacea, y presenta algunas características muy notables que lo convierten en firme candidato a fósil transicional hacia el linaje de las tortugas modernas. Para empezar posee dientes, de ahí el 'Odonto' en el género, mientras que todas las tortugas actuales carecen de ellos. Pero sin duda lo más llamativo es que posee un plastrón, la mitad ventral del caparazón, pero ¡no tiene la parte de la espalda!. Presenta, eso sí, las costillas ensanchadas, lo que parece apoyar la otra hipótesis, la de que el caparazón de las tortugas actuales se desarrolló completamente a partir del endoesqueleto. Hay que decir aquí, que el desarrollo embrionario de las tortugas actuales sigue este mismo patrón, recordando la ontogenia a la filogenia como defendía Haeckel, y apoyando la hipótesis del origen único del caparazón a partir del esqueleto oseo interno.
¿Cómo adquirieron las tortugas su caparazón? Hay dos teorías principales. Una sostiene que esta protección se desarrolló en los antepasados de las tortugas a partir de placas dérmicas osificadas que terminaron fusionándose con el esqueleto interno. Algunos fósiles de tortugas muy primitivas datados del Triásico, como Chinlechelys, parecen presentar este tipo de osificaciones dérmicas, lo que apoyaría esta hipótesis del origen dual del caparazón (esqueleto + placas dérmicas).
Sin embargo, en el año 2008 se encontró en el suroeste de China un fósil datado de hace 220 millones de años de lo que parece ser algún tipo de pre-tortuga. Los científicos lo bautizaron Odontochelys semitestacea, y presenta algunas características muy notables que lo convierten en firme candidato a fósil transicional hacia el linaje de las tortugas modernas. Para empezar posee dientes, de ahí el 'Odonto' en el género, mientras que todas las tortugas actuales carecen de ellos. Pero sin duda lo más llamativo es que posee un plastrón, la mitad ventral del caparazón, pero ¡no tiene la parte de la espalda!. Presenta, eso sí, las costillas ensanchadas, lo que parece apoyar la otra hipótesis, la de que el caparazón de las tortugas actuales se desarrolló completamente a partir del endoesqueleto. Hay que decir aquí, que el desarrollo embrionario de las tortugas actuales sigue este mismo patrón, recordando la ontogenia a la filogenia como defendía Haeckel, y apoyando la hipótesis del origen único del caparazón a partir del esqueleto oseo interno.

Como cuidar tu Tortuga
Primero que todo hay tres especies de tortugas:
Terrestres
Acuáticas
Semiacuaticas
Las marinas tienen aletas en vez de patas y SÓLO pueden vivir en el mar, por lo tanto, sólo debes diferenciar entre acuáticas o terrestres.
Las acuáticas prefieren pasar la mayor parte del tiempo en el agua, asolearse a la orilla sobre piedras, con las patas estiradas, son más nerviosas, ariscas y mordelonas, nadan muy rápido, son menos sociales, si las agarras no dejan de patalear en el aire, sus tonos son verdes, amarillos, muy coloridos y con diseños. Prefieren comer dentro del agua.
Las terrestres prefieren estar fuera del agua y sólo se meten en el agua para darse chapuzones. Son más tranquilas y sociales. Son más lentas y nadan más despacio. Sus colores generalmente son cafés y pueden tener otros tonos anaranjado o amarillos que las adornan. Son más domésticas y prefieren comer fuera del agua.
La alimentación de acuáticas y terrestres suele ser la misma. Todo depende de los gustos de cada tortuga o importando su especie.
Intenta todo lo siguiente crudo y picado: carne molida, toda clase de mariscos, les fascinan los calamares y los camarones, toda clase de carnes blancas como pollo (éste también pueden comerlo cocinado), hígado de pollo, salchichas de pollo o pavo, jamón de pollo o pavo;
también huevo duro o cocinado de otras formas, concentrado de pero previamente remojado para que esté suave, toda clase de vegetales y frutas blandas. Sus favoritas son la papaya, el guineo y el kiwi; hojas de güisquil, acelga, espinaca, repollo, tomate, zanahoria rayada, etc. También quesos blancos, galletas suaves, spaguetti y arroz sin condimentos, tortilla, pan, etc. Realmente comen casi de todo, pero esto dependerá de los gustos personales de tu tortuga. Igual, puedes darle además cualquier concentrados o croquetas de tortuga. Lo que es excelente y muy nutrivo tambièn es el concentrado para perro, previamente puesto en agua para que estè suave, asì como el concentrado mismo para tortugas, pero se debe combinar todo para que no se aburran. La carne molida cruda, el guineo, la papaya y la salchicha nunca les aburre.
Intenta dentro y fuera del agua haber dónde prefieren comer.
NO LES DÈS LECHUGA PORQUE ESO NO LE BRINDA NINGÙN NUTRIENTE a menos que sea adicional a su alimentación diaria .
Habitat de Tortuga semiacuaticas
Instrucciones
Asegúrate de que el acuario sea lo suficientemente grande para el tamaño adulto de la tortuga, o contempla un agrandamiento a medida que la tortuga crece. Un tanque de 20 galones (76 l) servirá para un tortuga de hasta un largo de 8 pulgadas (20 cm); agrega diez galones (38 l) más de espacio para cada tortuga adicional.
Divide el acuario en áreas separadas de tierra y agua. Dependiendo de la especie, este porcentaje puede requerir un ajuste, pero la mayoría de las tortugas semi-acuáticas requiere que la mitad del espacio esté cubierta con agua.
Crea un área de calentamiento con un sustrato adecuado para la especie de tortuga, por lo general, grava de acuario, arena o tierra de jardín. Pueden utilizarse rocas grandes o madera flotante, siempre que la tortuga pueda fácilmente entrar y salir del agua con una leve pendiente.
Agrega troncos y plantas o una casa de madera para tortugas en pos de brindar un lugar seguro para que la tortuga se esconda. Las tortugas pueden comer plantas, tanto plásticas como naturales, por ende, elige adiciones no tóxicas, utilizando en su mayoría plantas falsas en tanques pequeños.
Instala un calentador y filtro de agua sumergible. Mantén la temperatura entre los 24 y 28 grados centígrados durante el día, y reduce hasta no menos de 20° grados a la noche, monitoreándolo con el termómetro para reptiles.
Llena el área acuática de la tortuga con agua. Debería ser tan profunda como el ancho de su caparazón y ella debería poder nadar libre y completamente sumergida.
Cubre el acuario con una cubierta de red ajustada. La pantalla permitirá que el aire circule correctamente, a diferencia de las cubiertas de vidrio, que se utilizan para los peces.
Ubica un foco, con una bombilla de luz UVA/UVB arriba de la malla, por encima del área de calentamiento de la tortuga. Debería dejarse encendido la mayor parte del día. Si la temperatura desciende por debajo de 20 grados centígrados por la noche, también se necesitará una lámpara nocturna.
Habitat Tortuga terrestre
Un terrario para una tortuga de tierra debe tener un área con agua donde la tortuga pueda sumergirse e incluso nadar. Otro sector tiene que ser el de la comida. Además, tiene que haber un sector con cosas que la tortuga pueda trepar o donde se pueda esconder. Esto hará que la tortuga se sienta cómoda cuando se quiere esconder. Un terrario se puede hacer con un vaso de vidrio grande o una pecera de fibra de vidrio o incluso puede construirse específicamente para la tortuga. El hábitat tiene que ser lo suficientemente grande para permitir que la tortuga pueda vagar cómodamente por el lugar.
Siempre deja comida en la jaula de la tortuga de tierra. Cada tipo de tortuga come diferentes tipos de comida. Muchas comerán frutas, lechuga y pequeños animales. Algunas tortugas prefieren los caracoles, las babosas y los gusanos. Otras prefieren puré de frutas.
Recambia la comida y el agua para mantenerlas limpias. Deberás limpiar los residuos del hábitat de la tortuga regularmente.
De vez en cuando, mezcla vitaminas de reptiles en la comida de la tortuga. Las tortugas como mascotas a veces sufren por la deficiencia de vitamina y esto puede prevenirse con vitaminas en forma líquida o en polvo. Muchas tiendas de mascotas las venden.
Lleva a caminar habitualmente a tu tortuga. Caminar por una superficie dura y áspera como el asfalto mantendrá a tu tortuga de tierra con las uñas cortas. Sin estas caminatas para limar las uñas, sus garras pueden crecer tanto como para dañarla a ella misma o a cualquiera que la sostenga.
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