Historia de los camaleones


LOS CAMALEONES PERTENECEN A LA FAMILIA DE LOS SAURIA (LAGARTOS). EN PRINCIPIO SE PROPUSO QUE SE DIVIDIERAN EN TRES GRUPOS, LOS CHAMAELEOS, BROOKESIA Y RHAMPHOLEON, PERO EN 1971 SE REDUJO A TAN SOLO DOS EL NUMERO DE GENERO, CHAMAELEO (verdaderos camaleones) Y BROOKESIA (camaleones de tierra, o sea camaleones de cola corta y camaleones de las hojas).

LA FAMILIA CHAMAELEONINAE, CONTIENE 4 GENEROS:

A) CALUMNA (ej. calumna brevicornis )
B) FURCIFER (ej. furcifer lateralis)
C) BRADYPODION (ej. bradypodion fischeri)
D) CHAMAELEO (ej. chamaeleo chamaeleo ). Este se divide en dos subgeneros :

- CHAMAELEO
- TRICERUS (camaleones cornudos. Ej. jacksonii)

LA SUBFAMILIA BROOKESIA, TIENE 2 GENEROS :

A) BROOKESIA [camaleon de tierra o enanos de madagascar] (ej. brookesia stumpffi)
B) RHAMPHOLEON [camaleon de tierra o de las hojas africanas] (ej. rhampholeon brevicaudatus)

Aunque dicho todo esto, no es aceptado por todos los expertos en taxonomia y ante los debates que crean, y los descubrimientos recientes, siguen estudiando las evoluciones de los camaleones.
 
 

Cuidado de un camaleon:

Su habitat

La ubicación ideal de un terrario para la mayoría de los camaleones debería ser un lugar expuesto a la luz solar directa sólo durante las horas matinales o del atardecer. Los camaleones son muy susceptibles al exceso de temperatura. Aun más, en el caso de los camaleones de tierra, hay que instalar el terrario de modo que nunca reciba luz solar directa. Las habitaciones orientadas al sur sólo son condicionalmente adecuadas para tener especies de las montañas, porque en verano las temperaturas pueden ser demasiado altas. En verano conviene poner los terrarios al aire libre.

Desgraciadamente no existe un terrario universal para el mantenimiento y la crianza. Por el contrario, cada terrario ha de ser construido, equipado y mantenido según las necesidades de la especie que contendrá.

Los terrarios más fáciles de conseguir y los más útiles son los tanques de vidrio para acuarios, con los paneles pegados con adhesivo de silicona. Cualquier tienda de animales tendrá un buen surtido, con tanques de diferentes tamaños y formas, a precios razonables, y también podrá proporcionarle terrarios hechos a la medida si así lo prefiere usted.

Todos los camaleones prefieren los terrarios muy anchos a aquellos que son largos pero estrechos. La posibilidad de retirarse a la parte trasera del terrario contribuye de manera sustancial al bienestar del animal. Las dimensiones del terrario dependen del tamaño y del temperamento del animal. Para los camaleones que habitan en árboles y arbustos, la altura de los terrarios ha de ser mayor que la longitud o la anchura. Para los camaleones de tierra, los terrarios cuya longitud y anchura son mayores que la altura resultan adecuados. La mayoría de los terrarios que se venden en el comercio son adecuados solamente para los camaleones de tierra, pero no resulta demasiado costoso ni difícil mandar hacer terrarios altos especiales contra pedido.

Las aberturas de ventilación son importantes en la selección del terrario. Especialmente en los terrarios pequeños, las aberturas de ventilación deberían permitir la regulación de las necesidades de humedad, temperatura y circulación de aire. La opinión tan frecuente de que los camaleones necesitan mucho aire fresco es válida sólo para unas pocas especies. Se decía que la mala ventilación era la causa de muchas enfermedades y de trastornos debidos en realidad a errores del mantenimiento, como el estrés y el exceso de temperatura. Para todos los camaleones es esencial que la tapa o un costado o el frontal del terrario tenga una rejilla de ventilación, de modo que el aire no se estanque.  Si se aumenta el tamaño de la rejilla, la humedad relativa disminuye. Si se reduce el tamaño de la
Camaleónrejilla, la humedad relativa aumenta. Los animales originarios de las selvas lluviosas, entre ellos la mayoría de los camaleones de tierra y de las hojas, necesitan para su bienestar una humedad relativa del 100% durante la noche y del 70 al 100% durante el día. Esto sólo puede conseguirse en terrarios con aberturas de ventilación bastante pequeñas y que sean rociados con agua frecuente y completamente. Para ciertos camaleones africanos de las tierras altas, los terrarios hechos con marcos de madera o de aluminio y con las paredes hechas de rejilla metálica son adecuados. Hay que poner divisiones opacas de algún tipo (por ejemplo, toallas) entre los terrarios adyacentes para evitar que se produzca contacto visual entre los vecinos.

Los terrarios que usamos para la mayoría de nuestros camaleones tienen paredes de vidrio. Los costados y el fondo están cubiertos con gruesas placas de corcho o con un fondo de plástico coloreado, y el fondo también puede forrarse con corcho. También, todos los materiales acostumbrados pueden usarse como sustrato. Con algunas especies resulta provechoso pegar una piedra pequeña y plana a un lado de la pared de fondo; el camaleón puede usarla para secarse la piel suelta cuando muda. Los accesorios consisten en ramas para trepar que ayudan a dividir el espacio interior y que satisfacen la necesidad de trepar que siente el camaleón, o bien en unas cuantas plantas trepadoras puestas alrededor de los adornos. Si se instalan terrarios en paredes opuestas de una habitación, hay que cuidar de que no exista posibilidad de contacto visual. En caso necesario, puede ponerse una cortina entre los terrarios.

Necesidades especiales

Veamos ahora algunas necesidades especiales que hay que satisfacer para grupos particulares de camaleones. En primer lugar mencionaremos a las hembras de las especies ovíparas. Para que puedan enterrar sus huevos sin estorbos, necesitan un sustrato de una profundidad que depende de la especie. Un sustrato de perlita o de granza de plástico cubierto con 10 o 30 cm de una mezcla ligeramente húmeda de arena y turba ha demostrado dar buen resultado (no use granza de plástico con los camaleones de tierra pequeños). Si no existen condiciones adecuadas para la puesta, la hembra retendrá los huevos, o basta con una maceta de flores. Sin embargo estas especies son pocas.

Con los camaleones de tierra conviene no poner un sustrato y en cambio pegar placas de corcho sobre el fondo del tanque. Encima de estas placas se pone una capa de virutas de corcho, sobre las que los camaleones disfrutan corriendo y en la que las hembras ponen los huevos. Esta capa actúa como un sustituto de la tierra vegetal de su hábitat natural. Evidentemente, las hembras de los camaleones de tierra también entierran sus huevos en la verdadera tierra vegetal cuando disponen de este sustrato, pero después resulta muy difícil hallar los huevos, razón por la cual recomendamos no usar tierra verdadera para aquél.

Muchos recipientes pequeños son adecuados para la crianza de camaleones recién nacidos. Los recipientes para almacenar comida ligeramente modificados se usan porque se puede disponer de ellos fácilmente, y se fabrican en una gran variedad de tamaños y formas. Los recipientes de plástico rectangulares y transparentes, de al menos 12 cm de longitud por 12 cm de anchura por 18 cm de altura son excelentes. Se corta la tapa completamente y en su lugar se pega una tela metálica fina. Puede cortarse un agujero adicional, que también se cubrirá con rejilla, en un costado.  Sobre la pared opuesta se pega una hoja de plástico opaco o una placa de corcho, de modo que los recipientes puedan ponerse lado a lado sin que se establezca contacto visual entre los animales vecinos. Los adornos consisten en ramitas y una planta para trepar, como un Ficus pumila. Después poner un tubo fluorescente en la parte superior del recipiente, el tanque de crianza estará listo para su uso. Si las temperaturas en los tanques fueran demasiado bajas, pueden calentarse fácilmente desde el fondo por medio de un cable calefactor –pero cuidado, porque los camaleones jóvenes pueden morir rápidamente por exceso de calor–. Para que el conjunto no se vea como una simple colección de recipientes, éstos pueden ponerse ordenadamente sobre un mueble atractivo.
Camaleón
Al aficionado que tiene crías de camaleones regularmente y en cantidades, le conviene construirse una instalación permanente para la crianza. El tamaño mínimo recomendado es un pequeño terrario de unos 10 cm de longitud por 10 cm de fondo por 30 cm de altura, que puede agrandarse fácilmente a medida que los animales crecen, hasta alcanzar un tamaño de unos 20 cm de longitud por 20 cm de anchura por 50 cm de altura. Los terrarios de 10 cm de longitud por 15 cm de profundidad por 50 cm de altura han demostrado ser especialmente efectivos. Debido al gran riesgo de exceso de temperatura, toda la parte superior y una ancha franja de la parte frontal tendrían que usarse para la ventilación. Para la iluminación usamos exclusivamente tubos fluorescentes durante un tiempo después del nacimiento, y sólo bastante más adelante instalamos un reflector “spot” para complementar la luz disponible. Las instalaciones y los accesorios son exactamente los mismos que para los terrarios de tamaño grande.

Todos los animales recién adquiridos deberían ser manipulados con grandes precauciones, sobre todo al principio. Es absolutamente necesario que los camaleones sean sometidos a un periodo de cuarentena bastante prolongado. Todos los terrarios normales pueden usarse como jaulas de cuarentena, especialmente los modelos de plástico. Los accesorios debieran ser lo más sencillos posibles: un sustrato de papel de periódicos, una planta en una maceta, y algunas ramas. Si existe una infección parasitaria, hay que desechar todo antes de que termine el período de cuarentena y los tratamientos necesarios. Tiene que haber una planta, porque de no ser así los animales debilitados estarían sometidos a un estrés constante debido a la ausencia de escondites y esto los debilitaría aún más. Durante el período de aclimatación el aficionado tiene que controlar el terrario para ver si los animales comen y beben satisfactoriamente y para ver si tienen heridas. Conviene someter sus excrementos a pruebas de laboratorio para ver si hay parásitos, varias veces durante el período de cuarentena.

Algunas especies de camaleones pueden tenerse en libertad en habitaciones y en invernaderos en los que las condiciones ambientales sean las adecuadas para estos animales. Algunos camaleones se desarrollan bien en jardineras de ventana con abundante vegetación. Sin embargo, hay que fijarse en algunos puntos. Por ejemplo, hay que instalar un reflector “spot” bajo el cual el camaleón pueda tomar “el sol” cuando quiera. Hay que poner un recipiente con comida al alcance y a la vista del camaleón. Como la humedad relativa suele ser menor en una habitación que en un terrario, un camaleón en libertad tiene que tener siempre agua para beber. Las necesidades de agua para beber se verán satisfechas si las plantas se rocían con un poco de agua cada día y se le da al lagarto agua en un bebedero en días alternos. Es esencial entrar con muchas precauciones a la habitación en la que está en libertad el camaleón, mirando primero al suelo, pues muchos camaleones no sienten temor de comer por el suelo y es fácil pisar a un animal o aplastarlo con la puerta contra la pared. En este caso, un espejo instalado en el suelo cerca de la puerta puede ayudar a ver detrás de la puerta cuando ésta sólo abre ligeramente.

Las hembras preñadas de las especies ovíparas presentan un problema. Varios días antes de la puesta comienzan a buscar un lugar adecuado para depositar los huevos. No tenemos que decir cómo quedará una jardinera después de que una hembra de Chamaeleo pardalis ha hecho numerosos agujeros de prueba. Conviene poner una hembra fértil en un terrario adecuado inmediatamente después del apareamiento y dejarla allí hasta que haya puesto los huevos


Alimentacion


 Cuando mantenemos camaleones en cautividad, debemos intentar ofrecerles dietas muy variadas para intentar proporcionarles toda clase de nutrientes y para evitar dietas monótonas que "cansan" a los camaleones. El alimento vivo que podemos encontrar a la venta incluye una creciente variedad de presas vivas tales como grillos, gusanos de seda, langostas y saltamontes, cucarachas, larvas de zophobas, larvas de tenebrios, gusanos de cera, moscas de la fruta, del vinagre (utilizadas para camaleones enanos o para las crías en sus primeros días de vida).
Las mejores horas para alimentar a los camaleones son a media mañana, cuando el camaleón ya ha adquirido su temperatura corporal óptima y tiene mucho tiempo por delante para hacer una correcta digestión. Debemos evitar alimentar a los camaleones a última hora de la tarde (justo antes de que se apaguen las luces y baje la temperatura) ya que de esta manera dificultamos la digestión al camaleón.Siempre es muy conveniente e interesante intentar acostumbrar a nuestros camaleones a comer de un comedero. Esto facilita enormemente el control del alimento ingerido, la calidad del mismo, el tiempo empleado, fugas de presas y un largo etc. El problema es que muchas especies de camaleones, y en especial aquellos procedentes de captura, no se acostumbran a comer de un "comedero". Desconfían de ese objeto con brillos y colores extraños y están acostumbrados a cazar presas que corren por los árboles y vegetación.
Cuando proporcionamos alimento vivo a nuestros camaleones, debemos intentar ofrecerles una dieta rica y variada, combinando los diferentes tipos de alimento vivo de la manera más acertada. Podemos afirmar que los alimentos más equilibrados y ricos son los gusanos de seda, grillos, langostas y saltamontes y las cucarachas. Estas presas, contienen niveles adecuados de proteínas, grasas y unos ratios de Ca:P aceptables (no acertados, solo aceptables) Las larvas de zophobas, tenebrios, gusanos de cera, etc completan la oferta gastronómica, pero sus altos contenidos en grasas, quitina y sus ratios Ca:P más desequilibrados, hacen que solo los utilicemos para evitar dietas monótonas. Su uso excesivo puede provocar obesidad, anorexia, y favorecer la aparición de desórdenes en el metabolismo del calcio.
Algunas especies de camaleón, entre ellas los que más habitualmente encontramos a la venta (Ch. calyptratus y Furcifer pardalis) aceptan ocasionalmente rodajas de frutas y verduras, finamente cortadas y dispuestas entre las ramas que les sirven de soporte. Este comportamiento puede tener varios orígenes (hidratación, aporte vitamínico) pero en cualquier caso es ocasional y solo debe ser contemplado como un "extra" en la dieta estrictamente insectívora de todas las especies de camaleón.
La ración diaria varía muchísimo de unos individuos a otros y de unas especies a otras. A las crías en crecimiento se les debe proporcionar todo el alimento que sean capaces de ingerir. Igual debemos actuar con las hembras gestantes. Las especies de camaleones que habitan regiones del planeta con climas constantes (con pocas variaciones estacionales) suelen auto-regular la cantidad de alimento que ingieren al día. En cambio los camaleones provenientes de regiones con cambios estacionales más pronunciados, suelen comer con voracidad, en ocasiones en mucha mayor cantidad de la necesaria, en prevención de épocas más desfavorables, intentado hacer acopios de grasa para las épocas en las que no abundan las presas. Un ejemplo de este comportamiento lo podemos encontrar en el Camaleón del Yemen, que es un voraz depredador y un magnífico oportunista. Por tanto, a los individuos adultos de esta y otras especies deberemos regularles la cantidad de alimento diario para evitar problemas de obesidad. El mejor sistema para evitar problemas de obesidad consiste en ofrecer alimentos de calidad, evitando larvas de insectos y proporcionando un día de ayuno seminal.

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